Presupuesto mochilero – Viajar gastando poco

Viajar con un presupuesto reducido requiere de cierta dedicación a investigar alternativas, contactarse con gente y paciencia a la hora de recibir respuesta. Todo esto requiere de tiempo, pero estamos viajando ¿qué apuro tenemos? En éste post te contamos qué hacemos mientras viajamos para gastar poco.

Muchas personas piensan que quienes viajamos con un presupuesto reducido la pasamos mal, sufrimos hambre, dormimos a la intemperie, no nos bañamos y no tenemos ni un centavo. Dormir afuera es probable, sobre todo en lugares en donde el cielo se viste de mil estrellas, pero el resto de las cuestiones son simplemente mitos.

Viajar con un presupuesto reducido no es sinónimos de no comer, no dormir en lugares bonitos, no darse un gusto por viajar, es viajar optimizando el presupuesto. ¿Y ésto que significa? Significa aprovechar las oportunidades que se presentan para gastar un poco menos y utilizar el dinero cuando lo necesitemos. Te contamos nuestros “secretos”:

BUSCAMOS MEDIOS ALTERNATIVOS DE ALOJAMIENTO

En nuestro caso combinamos distintos tipos de alojamiento, primero porque cada lugar es distinto y los alojamientos disponibles no siempre abundan (especialmente en lugares que no son tan turísticos) y en segundo lugar porque cada alternativa tiene sus pros y sus contras y nuestra predisposición a enfrentarnos a las contras va fluctuando. A continuación te contamos los lugares en los que solemos alojarnos:

Alojamientos tradicionales. 

Cuando el caso lo requiere paramos en hostales. Beneficios: son lugares donde hay gente de todo el mundo y el intercambio es muy rico. Desventajas: compartir habitación y baño absolutamente todo el tiempo puede resultar agotador. En muchos lugares no hay hostales y los hoteles baratos suelen ser el plan B (habitualmente son hoteles de una o dos estrellas que hospedan a locales). Una buena alternativa para evitar el pago del hostal es intercambiar el alojamiento por trabajo en el lugar (éstos suelen ser lugares donde hay mucho movimiento de gente y a veces necesitan a alguien que les de una mano).

Otra cosa que hacemos a veces es acampar, aunque ésta opción suele ser como el “plan de fin de semana”: acampamos cuando creemos que el lugar amerita y necesitamos del contacto intenso con la naturaleza. Pero a menos que ames la vida silvestre y te sientas parte de ella también resulta agotador en algún momento. Algunos países no cuentan con lugares de éste estilo, pero en otros, acampar es bastante tradicional y existen muchos lugares gratuitos.

En algunos sitios, sobre todo cuando planeamos hacer base en algún lugar durante un tiempo prolongado preferimos alquilar una casa a dormir en un hostal por una cuestión de comodidad y porque a veces resulta económicamente más favorable.

 Métodos alternativos

Siempre que podemos apelamos a medios alternativos que nos permiten ahorrar en alojamiento y vivir experiencias distintas. El recurso que más utilizamos es Couchsurfing, a través de esta red, miles de personas ofrecen sus hogares para que los viajeros se hospeden gratuitamente. Hasta el momento todas nuestras experiencias han sido muy favorables. Si querés saber más sobre Couchsurfing leé  éste post

Otra oportunidad de alojamiento gratuito es la de Housecarers (o cuidadores de casa). A través de ésta red social, muchas personas buscan a otras que cuiden sus casas a cambio de alojamiento en su hogar. En nuestro caso aún no hemos hecho uso de ésta herramienta pero seguramente lo haremos pronto.

Finalmente otra forma de obtener alojamiento gratis es Granjas Orgánicas. Esta opción conocida como woofing (proveniente del término WWOOF – World-Wide Opportunities on Organic Farms) brindan la oportunidad a aquellos viajeros con inquietudes por la vida en comunidades de este tipo. Si querés conocer sobre nuestra experiencia en Woofing lee éste post.

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Algunos de nuestros alojamientos mientras viajamos

SIEMPRE PEDIMOS RECOMENDACIONES A LOCALES

Nadie sabe más de un lugar que la gente que vive ahí. Por eso siempre que necesitamos recomendaciones de lugares económicos para dormir y comer, sitios que visitar o alternativas de transporte acudimos a los locales. También nos gusta mucho recorrer las ciudades a pie y por eso siempre consultamos a los habitantes si es seguro hacerlo de ésta manera.
Otra cosa que resulta útil a veces, sobre todo cuando uno recién llega a un lugar sin demasiada información es acudir a los puntos de información turística. Allí siempre tienen información sobre lugares en donde alojarse, lugares para visitar y si hay un mapa no dudes en llevarlo. Siempre es útil tener uno.

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Pidiendo orientación a un lugareño

HACEMOS AUTOSTOP

Existen muchos mitos y verdades sobre los peligros de hacer autostop. Nosotros lo hacemos siempre que podemos aunque nos informamos primero acerca de los “posibles peligros” dependiendo del país en el que nos encontremos. La realidad es que está comprobado que aun en los lugares “más peligrosos” del mundo es posible hacer autostop sin inconvenientes. Te recomendamos que te informes al respecto especialmente charlando con viajeros que hayan vivido la experiencia y en este caso no acudas a los locales (en nuestro caso hemos comprobado que los habitantes del lugar siempre suelen aconsejarte que NO LO HAGAS porque ES PELIGROSO). Tené en cuenta que en algunos lugares hacer autostop es pan comido: sólo basta con levantar un dedo para que el primer auto o camión que pase al lado nuestro detenga su marcha para levantarnos. Sin embargo en otros lugares puede ser fastidioso tener que esperar largas horas al lado de la ruta: a no desesperar en esos casos, siempre hay alguien dispuesto a tendernos un mano a la corta…o a la larga.

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Arriba de un camión. Con espacio suficiente para dormir una siesta despatarrados

REGATEAMOS O HACEMOS TRUEQUE

Si hay algo que aprendimos en los países sudamericanos es a regatear: hay lugares en donde sabés que los primeros 20 que te piden por algo se transformarán primero en 15 luego en 10 y finalmente en 5. Es que cuando los locales notan que sos extranjero suelen intentar abusarse de la situación y obtener un rédito extra y ésto se repite en todos lados (mercados, estaciones de ómnibus, hostales, restaurantes de locales). Al principio nos daba vergüenza (en Argentina los precios son los que son y no se discuten) pero al cabo de un par días éramos expertos en rebajar los precios desde el cielo hasta el suelo. No todos los países tienen ésta cultura, pero en aquellos en los que lo permita, no dudes en hacerlo: si no regateas estarás pagando más de lo que vale por lo que estés comprando.

Además del regateo solemos acudir al trueque cuando podemos. A veces, tenemos cosas de las que “nos queremos deshacer” o cosas que “podemos hacer” y que los otros quizás necesitan y las intercambiamos por otras cosas que nos sirven. De ésta forma aportamos un granito de arena a nuestra concepción de intercambio y ponemos a trabajar la mente en generar nuevas ideas que nos puedan servir para facilitarlos.

VIAJAMOS DE NOCHE

Si tenemos que viajar en bus o avión (sobre todo cuando se trata de viajes de largas horas) procuramos hacerlo de noche, de ésta manera nos ahorramos el pago de un día de alojamiento si es que no conseguimos ninguno gratuito.

COCINAMOS O COMEMOS EN RESTAURANTES LOCALES

Siempre que podemos nos alojamos en lugares en donde podamos cocinar. De esta forma ahorramos bastante en comida y comemos sano. Si no podemos cocinar, comemos en restaurantes en donde comen los locales los cuáles suelen ofrecer menúes económicos que se ajustan a nuestro presupuesto.

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Alimentación mochilera

BUSCAMOS SITIOS DONDE INTERNET ES GRATUITO

No tener acceso a internet durante algún tiempo es bueno para la salud e incluso nosotros que escribimos en el blog y que estamos en contacto con la familia a través de Skype necesitamos desconectarnos de vez en cuando. Pero internet nos resulta necesario para éstas cosas y además para investigar sobre nuestros próximos destinos. En algunos lugares obtener acceso suele ser muy caro pero habitualmente hay espacios en donde el acceso es totalmente libre (a veces por un tiempo limitado pero suficiente) como en bibliotecas, restaurantes de comida rápida, plazas o cabinas telefónicas situadas en la calle. Si no encontrás los espacios, preguntá a los locales.

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Aprovechando el wifi de la Casa de Yola para actualizar nuestros blogs

BUSCAMOS NUEVAS OPORTUNIDADES

Nos gusta usar la creatividad para encontrar nuevas formas de hacer dinero. Muchas veces no es porque lo necesitamos (otras tantas si) pero en muchos casos lo hacemos porque nos divierte vivir distintas experiencias. Entonces en nuestros momento creativos, empezamos a pensar que cosas podemos hacer: ¿Y si amasamos pan relleno y lo vendemos? ¿Y si hoy vendemos nuestras postales de fotos? ¿Y si vamos a tocar música a la calle?. A través de distintas expresiones artísticas nos divertimos y nos ponemos en contacto con mucha gente y si de hacer eso que nos gusta obtenemos un rédito para al menos “pagar la cena” , bienvenido sea.
Hacer éstas cosas (aun cuando tengas otro trabajo que te genere ingresos) es una buena forma de poner a trabajar la imaginación y una buena terapia para sacarnos la vergüenza.

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Practicando distintas alternativas para generar ingresos

COMPARAMOS PRECIOS

Cada vez que tenemos que pagar por algo comparamos precios. No nos gusta comprar algo y que a la vuelta de la esquina esté a mitad de precio. Por eso, sobre todo en los lugares en que los que por una misma cosa podés llegar a pagar dos precios totalmente distintos te sugerimos que analices primero varias opciones.

Si después de leer éste post te surgieron mil dudas más, escribínos

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